Un habito muy saludable: LA LECTURA

leer-procesoEn los tiempos que corren, cada vez se le da menos importancia a la lectura. Siempre se nos ha dicho que leer era muy importante, sobre todo en edades como la infancia y la vejez, en la primera para despertar nuevas capacidades de atención y comprensión, y en la segunda para mantener despierta la mente. Sin embargo, cada vez más, en nuestras familias, el medio que más importancia adquiere, por lo menos en cuanto a horas utilizadas, es la televisión.

Existen muchas razones por las cuales la lectura debería tener un peso específico en nuestras vidas, y no solo en jóvenes y ancianos, sino en toda nuestra vida adulta también.

La primera y más importante, es que en muchos estudios queda reflejado el patente beneficio profesional de las personas lectoras, como puede observarse en el siguiente ejemplo:

En la Oxford University se realizó un estudió a más de 20.000 estudiantes británicos de 16 años, donde se les preguntaba qué actividad extraescolar realizaban (por gusto). Unos años después, a los 33, se entrevistó de nuevo a todas las personas antes encuestadas sobre su puesto laboral en el presente.  Los resultados fueron aplastantes y dan mucho que pensar, en las mujeres lectoras, el 39% habían alcanzado un puesto gerencial, mientras que en las no lectoras, solo un 25%. En los hombres, como en todos los países, con más posibilidades de alcanzar esos puestos, el 58% de los lectores, poseían dichos puestos, mientras que el 48 por ciento de los no lectores habían podido obtenerlos. Como conclusión fácil de extraer, podemos decir que la lectura en edades tempranas y estudiantiles es el predictor más efectivo de éxito profesional.

Hay que tener en cuenta, a parte de los estudios que demuestran esos beneficios, que leer un libro nos hace llegar a sitios desconocidos para otros medios como la TV, internet, la radio…ya que se profundiza en aspectos y emociones mucho más complejas, se usa sobre todo la imaginación, se requiere concentración máxima en lo que estás haciendo.

Para ejercitar la mente, y obtener los beneficios de la lectura, no es necesario leer libros famosos, ni técnicos, ni nada parecido, con cualquier libro, cuanto más interesante para la persona mejor, se produce un cambio, el cerebro entiende ya de otra manera el lenguaje y procesa, transforma, utiliza los recuerdos de diferente forma.

Además se ha demostrado que no sólo influye el género del libro, sino que el idioma en el que lees, influye en el comportamiento de nuestro cerebro. En estudios realizados, queda patente que los lectores de lengua inglesa, utilizan partes distintas que los de lengua italiana. Los primeros, al tratarse de una lengua donde las palabras escritas no evidencian la pronunciación, utilizan  una parte del hemisferio dedicada a descifrar formas visuales. Sin embargo, tanto lectores italianos, como es el caso de los españoles, no necesitan ese esfuerzo, ya que utilizan un idioma en el que la pronunciación de las palabras es tal y como se ve escrito en el texto.

Echando la vista atrás en el tiempo, nos damos cuenta que leer ha sido un invento del hombre pensador, ya que no podemos concebir la lectura en humanos de hace miles de años. Significa eso que no es un acto natural del hombre, ni siquiera el hecho de permanecer sentado por mucho tiempo, observando un punto en concreto. El cerebro humano tiende a desconcentrarse, a pensar en diferentes cosas al mismo tiempo, a estar en todo, como se diría hoy en día, y no estar en nada. Ese hecho en el pasado fue beneficioso, porque una persona poco habida, poco activa, no era capaz de cazar, de conseguir alimentos, etc. Pero hoy en día, se ha convertido en algo negativo para una especie que lo que busca es nuevas capacidades, entre ellas, la concentración.

Con todo ello podemos decir que la lectura nos hace evolucionar, a la especie, y en concreto a nosotros mismos. Elimina o difumina de nosotros esas altas capacidades de actividad exagerada, esa falta de concentración en lo que se realiza, y nos permite elevar el grado de adecuación a la actividad en la que uno dedica su tiempo.

Leer es un hábito que contiene muchos beneficios: disminuye el estrés, oxigena el cuerpo y genera paz interior, relaja la musculatura, leer en voz alta favorece notablemente tus cuerdas vocales, ayudándote a modular la voz, estimula la visión, produce un aumento de vocabulario y mejora tu ortografía.

Para finalizar, utilizaré una frase célebre, que tiene mucho que ver con todo lo expuesto en el artículo: “La lectura es a la mente lo que el ejercicio al cuerpo” (Joseph Addison). Os animo a todos a coger un buen libro, el que mejor se pueda adaptar a vuestros gustos, y a disfrutar de la lectura.

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