¿Se puede salir de un estado depresivo?

“Sólo tenía ganas de cerrar los ojos y que todo se acabara, sólo quería dormir y pensar que al despertar se habría terminado esta sensación de tristeza profunda. No había nada que me hiciera ilusión, nada que me hiciera sentir que valía la pena vivir. No tenía ningún objetivo, no encontraba nada que me motivara, hacia lo que tenía que hacer, lo que tocaba, y me costaba un gran esfuerzo encontrar algún motivo para hacerlo. Miraba a las personas y me preguntaba cómo hacían ellos para poder vivir, para poder ser felices, para tener simplemente energía, para mantener su cuerpo activo durante todo el día porque yo sólo tenía ganas de dormir.

Me daba todo igual, sólo quería que todo se acabara. No servían las palabras, ni los esfuerzos que todo el mundo hacía por sacarme de aquella situación, era como estar viviendo en una nube oscura donde el único objetivo era terminar.” Estas eran las palabras de Marta después de poder salir de su estado de depresión.

A veces la depresión se presenta después de algún suceso que nos ha hecho encontrarnos sin herramientas para solucionarlo y otras veces, el estado depresivo llega sin que podamos identificar una causa concreta que lo haya activado, aunque no significa que no haya un motivo, si no que éste se encuentra en un nivel más soterrado en la psique de la persona.

Sea por una causa concreta o no, la primera forma de empezar a salir de la depresión es permitirse ser ayudado, y saber que sí se puede salir de ese estado. Nuestra forma de pensar ante las diferentes situaciones que nos han sucedido nos ha conducido a que nos sintamos así, por lo tanto, cambiando nuestra forma de pensar podremos cambiar también nuestra forma de sentirnos y poder salir de este estado.

Es importante que se identifique el origen de lo que está originando este desequilibrio. En el caso de Marta ella no sabía identificar una causa que la hiciera sentirse así, y la realidad es que tenía muchas pequeñas causas, llevaba mucho tiempo sintiendo que nadie podía amarla, que no podría tener una pareja y veía su vida futura en soledad, y le ocasionaba una gran tristeza. Cuando miraba su trabajo no se sentía realizada, le gustaba la pintura y estaba trabajando en una fábrica en una cadena de montaje por lo que no podía expresar su creatividad y tan siquiera se había planteado la posibilidad de poder hacer algún cambio. Cuando empezó a identificar el origen de su tristeza profunda y empezó a liberar ese dolor, empezó a poder ver posibilidades de cambio y empezó a sentir energía y ganas de hacer cosas, podía ver que había ya en su vida muchas cosas por las que sentirse contenta y agradecida, lo que le permitió a continuación hacer cambios en su vida.

Si se puede salir de este estado, es importante permitirse una ayuda que te ayude a identificar y conseguir las herramientas necesarias para salir.

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