Nuestra salud en manos de nuestros alimentos

En primer lugar y ya que es mi primer artículo en www.cuidatucuerpo.es querría dejar claro que no soy ningún experto en nutrición y dietética (mis respetos, por tanto, para los especialistas) y que voy a escribir simplemente desde el conocimiento de la lectura y de lo que, sobre este campo, he ido cosechando a lo largo del tiempo.

Al ponerme a escribir mi primera colaboración, enseguida me viene a la cabeza un trabajo de investigación de bachillerato que una exalumna escribió en el curso 2006-2007: “Nutrigenómica: somos lo que comemos”. Gracias a este excelente trabajo de Imma Prat Vera descubrí la importancia de esta nueva disciplina científica. La nutrigenómica es la ciencia que estudia la expresión de los genes en relación con la nutrición y el desarrollo de enfermedades asociadas a dicha expresión. Dicho de otra manera, esta disciplina puede llegar a ser tan importante en nuestro día a día que modificando nuestros hábitos alimenticios podremos llegar a establecer unas pautas de prevención de ciertas enfermedades.

El subtítulo que le puso Imma Prat a su propio trabajo, “somos lo que comemos”, es una verdad absoluta. No descubro nada afirmando que tenemos muchos ejemplos en los que modificando nuestros hábitos culinarios nuestra salud mejora: en personas que sufren colesterol, en personas que sufren diabetes, obesidad, etc. Sin ir más lejos, a Lionel Messi le cambiaron los hábitos alimenticios en un momento en el que las lesiones musculares eran muy habituales en su cuerpo. Desde ese cambio en su dieta diaria, el jugador argentino no ha vuelto a lesionarse como entonces. De esta misma manera, sabemos que ciertos tipos de cáncer tienen un origen alimentario. La nutrigenómica nos ayudará a conocer los fundamentos de muchas patologías que tiene su origen en los alimentos que ingerimos diariamente. Estableciendo pautas  de alimentación en individuos que presentan alguna patología concreta, podremos mejorar, e incluso curar, dicha patología.

Esta disciplina, muy nueva todavía, ha nacido gracias a los avances en el conocimiento de la organización y la función del genoma humano juntamente con la experiencia en los ámbitos de la bioquímica y la nutrición humana. La nutrigenómica puede ser una buena alternativa a la medicina tradicional, siempre y cuando la sociedad la acepte y se haga responsable de su salud personal. Esto parece una tarea fácil, aunque la experiencia nos confirma que no lo es tanto: todo pasa por modificar los hábitos de alimentación y vemos que, actualmente, por ejemplo, en la lucha contra la obesidad infantil y en adolescentes esto se ha convertido en una ardua tarea.

En todo caso, lo que está claro es que el futuro de la nutrigenómica es prometedor. En EUA y en Japón, países punteros en el estudio de la nutrigenómica, parece ser que los avances son esperanzadores. Mientras tanto, intentaremos seguir los consejos de www.cuidatucuerpo.es: cuidarnos haciendo actividad física y comiendo de la forma más sana posible.

Eso sí, con el tiempo es probable que las palabras de Hipócrates en el 2500 aC. cobren pleno sentido: “Deja al alimento ser tu medicamento”.

Artículo escrito por Jordi Vadell, filólogo y escritor.

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