Los sueños son nuestros aliados inconscientes

Todos y cada uno de nosotros tenemos a nuestra disposición una fuente inagotable de información única y personalizada a la que podemos acudir para crecer en nuestro desarrollo personal: los sueños. En ellos se plasman todo tipo de símbolos, personajes y situaciones. Puedes recordar un momento olvidado de tu infancia, encontrarte de repente viajando en un barco en alta mar, o incluso llegar a tener una conversación con personas que ya no están en tu entorno cercano. Puede ser cualquier cosa, hasta lo más inverosímil. Y nosotros somos sus creadores.

Los sueños tienen lugar en esos momentos en que perdemos la conciencia de nosotros mismos y dejamos el cuerpo en reposo. De hecho, corresponden  a un estado de conciencia del ser humano: el opuesto a la vigilia (el que corresponde a nuestra actividad diaria). En el momento en que entramos en el reino de los sueños, el Inconsciente toma las riendas de nuestra actividad mental interna, y nos propone un juego de espejos y máscaras: los sueños.

Cuando recordamos un sueño el primer pensamiento que suele venir a nuestra mente es: ¿Qué significa esto? Quizá reconozcamos algo que nos ha sucedido o a alguien conocido, pero la historia que hemos vivido durante la noche es todo un caos. Y es que el lenguaje de los sueños es muy diferente al lenguaje lógico que usamos en nuestro día a día. El mensaje que nos transmiten viene disfrazado y enmascarado, y a nosotros nos toca descifrar su código y sacarlo a la luz.

Y es que este mensaje tiene que ver con nuestras experiencias vitales, con todo aquello que escondemos de nosotros mismos y nos cuesta aceptar (tanto lo positivo como lo negativo). Por ejemplo, si una persona tiende a encontrarse en situaciones en las que recibe un trato despectivo por parte de otras personas, y eso le produce dolor, en sueños lo más probable es que pueda descubrir una manera diferente de enfrentarse a este hecho, de modo que no le produzca más dolor, y esto le permita ver su propia vida de manera más beneficiosa para sí mism@.

Hay diferentes maneras de poder acceder a ese código personalizado y descifrarlo para nuestro propio provecho, y están al alcance de todo el mundo, porque los sueños nos pertenecen y quieren ayudarnos a evolucionar.  Y también podemos solicitar la ayuda y acompañamiento de un terapeuta especializado en el análisis e interpretación de sueños para poder adentrarnos en aquellos lugares que pueden resultarnos especialmente complicados, o que nos pueden provocar un desbordamiento emocional si lo hacemos solo por nuestra cuenta.

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