La capacidad de establecer intimidad

La intimidad no es lo que popularmente se piensa que es. Solemos circunscribirla al contexto sexual  cuando realmente es un término mucho más amplio que abarca los sentimientos de unión, cercanía, seguridad, confianza, cariño, lealtad, franqueza, entre otros. Entonces hablamos de intimidad sexual, intimidad verbal, intimidad emocional  y otros  tipos de intimidad que son los que  finalmente tienen gran parte de responsabilidad en el éxito de un vínculo de pareja.

Es un concepto que cobra mayor relevancia en la mujer, si tenemos en cuenta que la sexualidad femenina es mucho más compleja  que la masculina. Es mucho más complicada de lo que ella misma pueda entender. La mayoría de mujeres acceden al sexo a través de su mundo emocional. Algunas mujeres sin embargo tratan de acceder a su mundo emocional a través del sexo. Dejando pasar por alto que la intimidad sexual será mucho mas placentera y eficaz,  cuanto más conocimiento se tenga de los gustos y preferencias de la otra persona y viceversa.

Ya sea porque inconscientemente la eviten o conscientemente piensen que no es importante, realmente ese es el trasfondo de muchas de las insatisfacciones tanto de hombres como de mujeres: no lograr establecer intimidad emocional, la cual nos da la confianza para conocer y darnos a conocer realmente.  No notan que su barrera emocional muchas veces se debe a que reviven una y otra vez sus experiencias tempranas de infancia relacionadas con sus padres y de adolescencia relacionadas también con sus padres y con sus primeros amores.

Así es como la mayoría de nosotros sigue un patrón que puede estar lleno de mucha inseguridad y temor a ser heridos nuevamente. Cuando hemos sido desaprobados, rechazados o emocionalmente aislados, difícilmente vamos  a aceptarnos a nosotros mismos; entonces difícilmente vamos a sentirnos merecedores de amor. Por lo tanto difícilmente vamos a aceptar que alguien nos conozca; porque no nos gustamos, porque no nos queremos y porque además nos aterra que nos vean vulnerables. Y nos negamos a conectarnos emocionalmente.

Por eso se hace más fácil dejarse llevar por lo físico, por lo que si se puede ver y no ir mas allá para descubrir lo que está escondido, que a la larga es lo real. Una buena intimidad emocional  por lo tanto, es la que nos permite saber si realmente estamos ante la persona que nos conviene o no, resolver mas fácilmente nuestros problemas con nuestra pareja, ajustarse a los diferentes cambios y retos de la convivencia, incluso disfrutar mas nuestra experiencia sexual.

Finalmente podemos decir que si te es fácil establecer intimidad emocional con la persona que te gusta o con tu pareja, fantástico! Y si no,  sería bueno que revises las posibles causas que te lo impiden y empieza a trabajar en ello, puede ser entablando breves conversaciones de autorevelación o con pequeñas listas de gustos y preferencias que luego intercambiarán. No se trata tampoco de poner nuestros sentimientos y pensamientos ciegamente en bandeja de plata; pues este es un tipo de intimidad que se da con una interacción similar a la que tenemos con nuestros amigos; la cual se construye poco a poco, paso a paso, con calma, sin desesperos, sin presiones.

Artículo escrito por Issa Farides, Psicóloga y Educadora Sexual.

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