El arte de descifrar el lenguaje Inconsciente

Todos hemos sido niños y hemos venido a este mundo gracias a un deseo: el de nuestros padres. Hablamos de un ciclo evolutivo que se repite una y otra vez. Las circunstancias, la manera en que nacemos, cómo se encontraban nuestros padres en ese momento son cuestiones que afectan a nuestro desarrollo posterior, sobre todo a nivel inconsciente. Un bebé no guarda ningún recuerdo lógico en su mente, todo lo que almacena hasta su llegada al mundo es completamente emocional.

Imagina que tienes un amigo que te explica que desde muy pequeño tiene sensaciones de parálisis en su cuerpo cada vez que tiene que entrar en una ferretería, acompañadas de ahogo y palpitaciones. Incluso puede que prefiera encargar sus compras a cualquier persona: un amigo, su pareja, etc. Y por mucho que intente comprenderlo, no lo consigue, porque no guarda ningún recuerdo de nada que pueda tener relación con esto. Posiblemente acabéis hablando de lo curioso que es lo que le pasa y nada más. Eso sí, para él esta situación supone un verdadero inconveniente para el desarrollo de su vida normal. Puede evitarlo, pero mantiene una alerta constante para evitar el problema.

Ahora suponemos que esta misma historia se la explica a un terapeuta, porque su padre tiene una ferretería y jamás ha podido echarle una mano en su trabajo, o decidir continuar con el negocio familiar, y eso le produce un verdadero dolor, e incluso sentimientos de culpabilidad. El terapeuta le pregunta por su vida, por todo aquello que pueda tener una relación con ese trauma, pero esta persona (le llamaremos Jorge) afirma categóricamente que nunca ha tenido situaciones negativas anteriores, ni en el negocio de su padre ni en ningún otro.

Llegado a este punto, el terapeuta recurrirá a la asociación inconsciente, ya que no hay nada a lo que acogerse en la vida actual de Jorge para descubrir el origen de su problema y trabajar con él. Por ejemplo, puede inducirle a entrar en un estado alterado de conciencia a través de la hipnosis y tratar de desbloquear los recuerdos que pueda haber llegado a olvidar cuando sucedieron, debido a que la impresión fue demasiado fuerte para él y no pudiera asimilarlos en ese momento. Si tampoco de esta forma se puede sacar nada en claro, el terapeuta podría proceder a rescatar de manera consciente memorias que Jorge puede tener pero no llegar a explicar con palabras.  Simplemente le pediría que tuviera una conversación con sus padres para que le contaran qué sucedía cuando su madre estaba embarazada de él. Si la próxima vez que Jorge acude a consulta le explica que su madre tuvo un accidente muy grave intentando levantar una caja de herramientas para pasársela a su padre en la ferretería y que eso le provocó dolores, incluso que tuvo que acudir al médico porque temía que le hubiera pasado algo grave al niño que llevaba en su vientre, habrá encontrado finalmente la información que necesitaba para poder continuar con la terapia.

Este ejemplo pone de manifiesto situaciones que pueden darse en la vida de cualquier persona y que requieren un tratamiento del problema a través de técnicas que rescaten información del Inconsciente. Todo lo que nos sucede proviene de algún lugar, de alguna asociación que elaboramos y que tranquilamente podemos no recordar. Ahondar en el origen del conflicto, sea del tipo que sea, nos ofrece la posibilidad de cambiar conductas y comportamientos que nos resultan incómodos y restringen nuestra vida.

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